Son las calles de clima callado
donde residen los aun vivos junto a los no documentados
allí donde la palidez se esfuma cuando en lo alto revuela una naranja amarga
Poco a gota y en gota a poco van regresando las almas perdidas
y esos cuerpos aun fríos por la ausencia del futuro van al compás de voces luminiscentes abriéndose para recibir a sus antiguos sentenciados
Y parte lo que queda del pasado
consumido por el eros impaciente
hacia un oscuro lugar al cual solo se llega desde nuestra mente.