devuelva entonces a muerte lo puro y arranque de vida lo raro.
Por que tus ojos no hacen mas que señalar tus huellas
y los tuyos pies acosar su ayer incorregible,
podrán entonces las estrellas callar sus historia sempiternas
para que los alaridos de aquel trovador farsante vuelvan, vuelen...
por que entre acuarelas de origami aun queda enterrado un corazón de cartón piedra bajo tanto escaparate.