Donde estuviera tu fantasma
merodeando aquel castillo espectral,
si no fueran por las voces de tus amores
cual tierna ira invocaban te.
Estela, capricho del destino
ya habrán partido los cuervos a tu encuentro
o las palomas grises trajeron canela en sus picos
Estela, seras tu o seras ella.
Apalea mi curiosidad tus sentidos
estuvieran los ecos de tu voz aun vivos
fueran o fuiste tus pecas y el vestido
la tierra evoca tu humanidad perdida.
Yo solo atesoro por inercia tu pequeña llama evitando que se apague o que quema.