Aun conservo en el bolsillo de mi camisa, un par de recuerdos gratuitos, mi sonrisa y te de manzanilla,
para aliviar la indigestión y no olvidar el viejo pasado
llevo en mis zapatos un par de pies que aun cansados siguen de pie,
las manos aun parecer saber escribir, los ojos oler y mis oídos ver,
aun soy yo, un poco menos yo, pero yo al fin y al cabo.