Hace tiempo que ya no llueve
la tierra extraña la humedad
las plantas añoran las gotas
y el viento quitarse la sequedad.
Partió hace mucho la ultima nube del cielo
con paradero desconocido, sin rumbo conocido,
rauda y fugaz, como el golpe de un cometa
se digno a olvidar, su hogar, su madre y hasta sus maletas.
Regresara para navidad, para una semana dorada
envuelto en una encomienda, entre muchas tantas cartas
tocara su mano, despeinara su cabello
abrazaran sus brazos a su torso y una lagrima borrara su vació.