martes, 30 de junio de 2015

Sed y no ser

Saborea la noche mi melancolía
mientras la sobriedad nos pasa de largo
poco dura esta alegría, rápido responde el letargo
catamos en quietud perpetua la vid de ensueño
pues no importan los problemas, a nuestros ojos nada tiene dueño 
y en la crónica vespertina el que recuerda menos tiene mas valía.